Sábado 30 de mayo de 2020 / Opinión

Por la Vida, defendemos la Amazonía

Foro Social PanAmazónico
{{Detener la propagación de la pandemia del Covid- 19 en los territorios Amazónicos, evitar el etnocidio de sus pueblos y la desaparición de la selva Amazónica}} Durante siglos, la Amazonía y los pueblos amazónicos y andinos que la habitan desde tiempos ancestrales, vienen enfrentando la pandemia del colonialismo y en las últimas décadas la pandemia del despojo territorial por la aplicación de un modelo de desarrollo obsesionado con el crecimiento económico a costa de los derechos de los pueblos y la naturaleza. Un modelo basado en políticas extractivistas, megaproyectos de infraestructura, agronegocios y promoción de la inversión económica que beneficia a las empresas transnacionales, la cual ha colocado al planeta al borde de una catástrofe climática sin precedentes en la historia. Como si esto no bastara, una nueva pandemia: COVID-19, ha llegado a la Amazonía y con ella la amenaza de un etnocidio para los pueblos amazónicos. Esto ha generado una grave crisis sanitaria, que evidencia la histórica responsabilidad de sectores conservadores y reaccionarios, defensores del sistema capitalista y de su modelo de desarrollo neoliberal en nuestra región, que han privado a las mayorías nacionales, especialmente a los pueblos amazónicos y andinos, del derecho a la vida, sin acceso a sistemas de salud interculturales dignos y sin seguridad alimentaria. La pandemia del COVID-19 vuelve a mostrar, esta vez con mayor profundidad, el fracaso de este modelo. La emergencia sanitaria creada por la expansión del COVID-19 ya ha cobrado la vida de más de 300 mil personas en el mundo y ha contagiado a más de 5 millones. En la Amazonía ya hemos alcanzado los 120 mil casos de contagio y superamos las 6 mil muertes, según el boletín de la REPAM. Sin embargo, la falta de voluntad política de los gobiernos de nuestros países, su incapacidad y falta de estrategias para enfrentar la pandemia y asegurar la integridad y la vida de las comunidades indígenas, especialmente, hacen pensar que lo peor aún está por llegar para la Amazonía y los pueblos que habitan sus más de 200 millones de hectáreas de bosque. Las organizaciones indígenas, los movimientos sociales e instituciones de la sociedad civil de los 9 países de la cuenca amazónica que formamos parte del FOSPA, reafirmamos lo planteado y acordado en la Carta de Tarapoto de nuestro VIII Encuentro Internacional[1] : “… los pueblos amazónicos y andinos resistimos y pervivimos con el indeclinable compromiso de defender la vida en nuestros territorios…continuamos resistiendo y movilizándonos para transformar las sociedades y los Estados, cuestionando el modelo de desarrollo extractivista y afirmando nuevos paradigmas basados en propuestas como la Vida Plena, el Buen Vivir, Vivir Bien y el autogobierno territorial”. Por anteriormente expuesto, exigimos a los gobiernos de Brasil, Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia, Venezuela, República Cooperativa de Guyana, Surinam y Guyana (francesa): Apoyar y respetar las medidas urgentes y culturalmente apropiadas propuestas por los pueblos y sus organizaciones, para detener la propagación de la pandemia y proteger la integridad y la vida de los hombres y mujeres de los pueblos amazónicos y andinos Participación efectiva de las organizaciones representativas de los pueblos amazónicos y andinos en las instancias de toma de decisiones de los gobiernos de los países panamazónicos para el manejo de la pandemia Fortalecer de manera urgente los sistemas de salud que se encuentran abandonados o en situación de precariedad para contener el avance de la pandemia en los territorios de los pueblos amazónicos y andinos y aplicar protocolos culturalmente apropiados para la prevención y atención de contagios y fallecimientos por Covid-19 Implementar campañas de información y prevención sobre la pandemia del Covid-19, con enfoque intercultural y en los idiomas originarios Asegurar la distribución de alimentos y víveres de primera necesidad así como artículos de higiene en las comunidades, centros poblados etc. mediante una estrategia que incluya a las organizaciones representativas de los pueblos, siguiendo protocolos que eviten la mayor propagación de la pandemia. Respetar y reforzar la decisión de los pueblos amazónicos y andinos de cerrar sus fronteras y controlar sus territorios, ejerciendo su derecho a la libre determinación y la autonomía, para defenderse de la pandemia y evitar una mayor propagación Garantizar y asegurar la intangibilidad absoluta de los territorios de todos los pueblos en aislamiento voluntario y contacto inicial (PIACI) de los países de la Amazonía, por ser una población en situación de alta vulnerabilidad y riesgo de exterminio. Suspender las actividades extractivas (petróleo, minería y forestal), megaproyectos de infraestructura, agronegocios, etc. Así como evaluar su reanudación o no, considerando el peligro que representan para la salud y la vida de los pueblos amazónicos y andinos Suspender las intervenciones posteriores a la pandemia que puedan exacerbar la crisis y riesgo para la Amazonía y sus pueblos, privilegiando las acciones de protección lideradas por sus pueblos y habitantes. Adecuar de manera diferencial los lineamientos y protocolos para el manejo de los cuerpos de personas indígenas fallecidas a causa de la pandemia, en consideración a la cosmovisión, usos, costumbres y concepción cultural de la muerte como retorno a la Madre Tierra. Realizar la desagregación de los datos con la variable étnica en los reportes periódicos de los organismos de Salud Pública, con el fin de tomar decisiones efectivas y culturalmente pertinentes que permitan contener esta pandemia. Nos convocamos a activar y fortalecer todas las instancias de gobierno comunitario para continuar aplicando los planes de contingencia propios; acatar las orientaciones de las autoridades y médicos tradicionales. Volver a nuestras prácticas tradicionales de siembra y cultivos, volver a compartir, al trueque, volver a la minga, volver al origen, volver a nuestras semillas propias que son nuestra aseguranza. Nos convocamos a impulsar nuestras experiencias de economía solidaria, una dimensión esencial del cuidado presente en las culturas tradicionales de la Amazonía, que hoy en medio de la pandemia se tornan una herramienta fundamental para las garantías de vida. Hacer de la economía solidaria una práctica colectiva de sobrevivencia en todas las comunidades, que fortalezca nuestros procesos organizativos para la autonomía económica de nuestros territorios. Y exigir el reconocimiento y respeto por parte de los gobiernos y las empresas a la sabiduría ancestral de los pueblos. Finalmente, llamamos a todas las organizaciones de los pueblos amazónicos y andinos, las instituciones de derechos de los pueblos y movimientos sociales, así como a la comunidad internacional, a fortalecer nuestras articulaciones, a mantenernos vigilantes y a incidir políticamente para exigir medidas efectivas que eviten la mayor propagación del Covid-19 en la Amazonía y eviten un posible etnocidio. ¡ POR LA VIDA, DEFENDEMOS LA AMAZONÍA !