El Buen Vivir es una propuesta radical porque identifica en el capitalismo y en el extractivismo, las raíces principales de la crisis de reproducción de la vida que enfrenta el planeta. Es una propuesta subversiva porque se propone trastocar el orden capitalista existente, y las ideas hegemónicas sobre el desarrollo, ligadas al progreso, la industrialización, la productividad y el consumismo.
































